8. El Pacto: ¿satisfacer ambiciones?

No es absurdo suponer que el doctor Alemán, al buscar gobernabilidad mediante un acuerdo (pacto) con Ortega, mayormente lo motiva a preparar con anticipación su permanencia en las alturas del poder y para ello arregló espacios negociados y mecanismos compensatorios que le asegurasen poder alcanzar la Presidencia de la Asamblea Nacional después de su período presidencial, para “encaudillarse” y continuar manejando los hilos del poder.


A comienzos de la presidencia de Alemán, el PLC era percibido como el partido más fuerte, bien organizado y el de más seguidores a nivel nacional. Sin duda alguna, este momento histórico constituía una gran oportunidad que tuvo Nicaragua a finales del siglo XX para continuar el nuevo proceso de democratización que había iniciado desde 1990.


Por el otro lado, el FSLN orteguista acababa de sufrir su segunda derrota consecutiva electoral y había padecido una crisis marcada por la rebelión del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), que incluía pérdida de grados de lealtad inalterable de sus cuadros. Estaba, pues, en una etapa vulnerable que trataba de contener con su estratagema de gobernar desde abajo mediante el manejo de huelgas y protestas encaminadas para desestabilizar al gobierno de Alemán.


Ante este escenario, el presidente Alemán tenía dos opciones hipotéticas para alcanzar sus objetivos entre los que encabezaban la gobernabilidad y su caudillaje.

  1. Enfrentar y debilitar más al FSLN. Intentar negociar con 14 de los restantes 15 diputados que venían de diferentes partidos que no eran el PLC ni el FSLN (Véase lista abajo). En asuntos de trascendencia nacional estos diputados podrían sumar sus votos a los de los 42 diputados de la Alianza Liberal del PLC y así completarían los 56 que requería la mayoría calificada que incluye nombramientos de magistrados y hasta reformas a la constitución.
3 PCN Adolfo Calero + J. Alfonso Cuadra + Noel Vidaurre
1 PLI Ángeles Castellón Caso
4 CCN Orlando Mayorga + Francisco J. García S. + Marco A. Castillo + Guillermo Osorno
1 PRN Maximino Rodríguez
2 PRONAL Eduardo Rizo + Francisco de Paula Espinoza (Chepón Espinoza)
1 PSC Saúl Zamora
1 UNO96 José de Jesús Miranda
1 ANC Noel Delgado Cuadra

14 miembros de 8 partidos y el miembro número 15 era Jorge Samper del MRS.

No obstante, era lógico suponer que no sería una alianza monolítica debido a la pluralidad política de esos diputados, aunque podría llegar a ser sólida en cuanto al invariable anti sandinismo de todos ellos, que sería la resina del conjunto para propiciar los valores democráticos debilitando el totalitarismo sandinista.
Esta opción difícilmente le daría a Alemán la seguridad que demandaba su anhelo de llegar a la Presidencia de la Asamblea Nacional al final de su período presidencial, para continuar en las alturas del poder.

  1. Hacer acuerdo con Ortega. La otra opción era buscar un acuerdo con Ortega con quien sumarían más de 70 diputados disciplinados —fieles— al interés común de los dos caudillos. Ortega estaba en situación débil después de sufrir su segunda derrota consecutiva y también acababa de enfrentarse a una rebelión interna en su propio partido. Necesitaba mejorar su posición política y evitar que se desvaneciera su imagen de caudillo; debía descollar durante los cinco años del gobierno de Alemán.

Tal como lo advirtió el cardenal Obando en su homilía del 23 de agosto de 1998, Alemán ya estaba explorando su kupia kumi con Ortega.


Arnoldo Alemán tramó, pues, unas negociaciones con Daniel Ortega con el fin de obtener para sí una curul automática; o sea, ser el diputado número 91 a partir del final de su presidencia, de modo que le permitiera aspirar a la presidencia de la Asamblea Nacional y seguir en las alturas del poder.


Por otro lado, Daniel Ortega validaría con los votos de los diputados sandinistas que él comandaba, la diputación de Alemán a cambio de compartir cuotas en los poderes del Estado y poder alcanzar la presidencia de la República con solo el 35% de los votos nacionales. El ex alcalde sandinista de Managua Dionisio Marenco cuenta que el mismo Daniel Ortega se asombró cuando Alemán, “sin ton ni son, le ofreciera rebajar el porcentaje de votos necesarios para alcanzar la presidencia, del 45% al 35%”.1


Sin embargo, es fácil conjeturar que este ardid quizás no fue sin ton ni son, tal como lo cree Marenco, sino que Alemán lo urdió como una movida de enrosque —como se dice en términos ajedrecísticos— en preparación a su reelección. Alemán sabía que el piso y el techo de los votos tradicionales de Ortega oscilaban entre el 35 y el 40 por ciento. Entonces, el vigorizar la candidatura de Ortega reduciendo al 35% los votos requeridos para ganar una elección, además de llenar las aspiraciones de Ortega ayudaría a evitar que el campo no-sandinista dividiera sus votos por el temor a Ortega: la decisión de muchos nicaragüenses sería “Tendremos que apoyar a Alemán para no dividir el voto”, ¿fue este el cálculo de Alemán?


Para que esos acuerdos entre los dos caudillos se conviertan en hechos estables, había que convertir lo pactado en una reforma a la Constitución que los encadenara. Para ello se necesitaban por lo menos 56 votos en la Asamblea Nacional. Había votos de sobra: 36 comandados por Daniel Ortega y por lo menos 42 comandados por Arnoldo Alemán: más de 70 votos disciplinados. Esto se tornó en realidad en las dos legislaturas de ley: la de finales de 1999 y la de comienzos del año 2000.2


La población manifestó su repudio y comenzó a recoger firmas para tratar de detener la aprobación de las reformas a la Constitución que habían pactado Alemán y Ortega. El 11 de enero El Nuevo Diario reporta que comenzó la colecta de firmas, pero nada evitó que el 18 fueran aprobadas por la sólida alianza de esos caudillos en sus intereses personales, ayudados por sus disciplinados diputados en servir a sus caudillos.

Arranca colecta de 50 mil firmas. Ex-presidenta fue la primera firmante. - Llama a respetar legado de P. J. Ch. - Si diputados rechazan recurrirán a CSJ. - La ex presidenta de Nicaragua, Violeta Barrios de Chamorro, fue la primera ciudadana en firmar ayer lunes, la solicitud de un referéndum, para que sea la voluntad del pueblo la que decida si está de acuerdo o no con las reformas a la constitución pactadas entre el PLC y el FSLN.3
 

 

Contenido del Pacto Alemán-Ortega

El contenido de estas reformas constitucionales incluyeron las siguientes nuevas medidas:

  1. El presidente de la República saliente, pasará automáticamente a ser diputado ante la Asamblea Nacional, durante el período siguiente. (De esta manera Alemán obtuvo la diputación que le permitió ocupar la presidencia de la Asamblea Nacional, y encaudillarse).
  2. Para ser electo presidente de la República, se redujo el porcentaje del voto popular requerido del 45% al 40%, salvo que con por lo menos el 35% del voto popular supere al del segundo lugar por una diferencia mínima del 5%. (Ortega obtuvo así la Presidencia de la República en 2006 con apenas la base de sus votos históricos: del 35% al 40%).
  3. La CSJ pasó a ser integrada por 16 magistrados y 16 conjueces (suplentes), en vez de solo 12 magistrados iniciales. Con esta reforma Alemán y Ortega obtuvieron así 20 nuevos cargos que repartir entre sus incondicionales (4 nuevos magistrados y 16 nuevos conjueces). En la práctica prontamente se tradujo en repartición del 50% para cada bando (8 magistrados con sus 8 conjueces, para cada uno). Además, se le asignó a la CSJ al menos el 4% del presupuesto Nacional para sus gastos.4
  4. Se creó el Consejo Superior de la Contraloría General de la República integrada por 5 Contralores propietarios y tres suplentes, con duración de cinco años en el cargo y serán electos con por lo menos 60% del voto de los diputados que integran la Asamblea Nacional. (Alemán y Ortega obtuvieron así 8 cargos de alta jerarquía para repartir entre sus incondicionales). Aún más, en febrero de ese mismo año 2000 la Asamblea aprobó ampliarlos a 7 miembros: 7 propietarios y 7 suplentes.
  5. Se modificó el Art. 133 de la Constitución para limitar que solamente los candidatos a presidente y vicepresidente del partido que obtenga el segundo lugar en las elecciones nacionales serían diputados propietario y suplente respectivamente en el período para el que sean electos.5

El 10 de diciembre de 1999 El Nuevo Diario, bajo el título “FSLN en pedazos”, reportó sobre las protestas manifestadas en el recinto del plenario de la Asamblea Nacional al aprobarse las reformas a la Constitución en primera legislatura.
 

FSLN en pedazos. Aprueban reformas pactistas con PLC en palco. Recinto se llenó de mantas y letreros contra pactistas una vez que dictamen se aprobó en lo general. Decisión fundamental estuvo en 30 votos del otrora partido vanguardia y 35 de los arnoldistas.

 

Con este acuerdo, Alemán necesitaba seleccionar cuidadosamente sus candidatos a diputados —solo los más leales— para que le aseguraran la presidencia de la Asamblea Nacional y le ayudaran al final de su presidencia de la República con inalterable obediencia en la tarea de seguir gobernando desde la esa presidencia de la Asamblea Nacional.


Esta mecánica muy pronto sirvió para establecer que las desempolvadas componendas, ruinosos arreglos y reparticiones caudillistas llegaran a ser las nuevas prácticas del juego político que usó el Pacto Alemán-Ortega durante el período de 2002 al 2007.

 


Surge la idea del parlamentarismo


El Nuevo Diario del 5 de enero de 2000, con el titular “Alemán juega con fuego”, reporta:

El doctor Alemán dijo en una emisión radial y televisada que él entregará la banda presidencial en el año 2002, pero no a un presidente, sino a una junta directiva constituyentista (sic) del parlamento.

A partir de este momento comienza a madurarse la idea de sustituir el sistema presidencialista que ha regido siempre en Nicaragua (y también en América Latina), por un sistema parlamentarista. Así no habría elección presidencial de trascendencia, sino solamente para elegir una figura protocolaria que sirviera de presidente (jefe de Estado) sin mando. La Asamblea escogería de entre su seno al primer ministro (jefe de Gobierno).


El resultado final sería un mando bicéfalo —una bicefalía del caudillaje Alemán y Ortega— en la Asamblea Nacional, la que estaría integrada por los diputados más leales y sumisos, ya que el sistema de elección de diputados por “planchas electorales” siempre favorece a los candidatos que el mismo caudillo coloca a la cabeza de las planchas.


Posteriormente, en enero de 2005, la Asamblea Nacional aprobó en segunda legislatura nuevas reformas a la Constitución por las que quitaban atribuciones al Ejecutivo y las pasaba al Legislativo.
La Exposición de Motivos de esa ley lo definió así:

 

La Asamblea Nacional queda como el único órgano […] legitimado como representante de la Nación y, por tanto, investido de superioridad jerárquica frente al órgano gubernamental… (Negrillas solo para este escrito). (Véase en el Anexo 1 la parte conducente y firmas).

 

Además, en esta nueva reforma del 2004-2005 a la Constitución era obvia la intención de sacar de inmediato de la presidencia de la República al presidente Bolaños —o al menos quitarle los poderes constitucionales— e iniciar desde ese momento la imposición de la dictadura bicéfala desde la Asamblea Nacional. Era peligroso para el país que así sucediera. La tenaz resistencia ejercida por el presidente Bolaños en una situación de “burro amarrado contra dos tigres sueltos” logró en octubre de 2005 que esas peligrosas reformas no comenzaran a regir, sino hasta después de su período presidencial cuando su vigencia pudiera ser decidida por el nuevo presidente y los nuevos diputados que serían electos en el 2006. Estas elecciones simularían o equivaldrían, pues, a un referendo.


Nota: En el capítulo 19, acápite “Desenlace final” se documenta que esas reformas no estuvieron legalmente vigentes y que en 2008 fueron enviadas al olvido de la historia por un fallo que emitió la CSJ, de acuerdo a la conveniencia del nuevo gobierno de Ortega¸ cuando ya Bolaños había terminado su período presidencial. (Véase Anexo 9).  
 

 

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1 La Prensa y El Nuevo Diario, Una Mirada al Pacto: FSLN-PLC. Entrevistas de Diciembre 2008 en Revista Domingo de 8 de Enero de 2009 de La Prensa.

2 La Gaceta, Ley No. 330, Ley de Reforma parcial a la Constitución de la República, No. 13, 19 enero 2000.

3 El Nuevo Diario, Arranca colecta de 50 mil firmas, 11 de enero de 2000.

4 N del A - Véase en el capítulo 4 la lista de magistrados que muestra que en ese momento del Pacto en la CSJ solo habían 4 magistrados de ascendencia sandinista, y los restante 8 eran de ascendencia no sandinista. Ahora cada partido tiene 8.

5 Ley 330, Art. 133, Ley de Reforma parcial a la Constitución de la República de Nicaragua